domingo, 26 de febrero de 2012

ASCO REAL

Si es que cuando alguien da asco, es asqueroso hasta al final. Lo digo por Iñaki Urdangarín. No sólo ha robado dinero. Sino que ha robado dinero público. Pero además lo ha robado de la manera más asquerosa, haciendo creer que estaba haciendo algo de interés público, esto es, con una fundación teóricamente “sin ánimo de lucro”. Ha evadido dinero al fisco español y ha sacado dinero público al Belice (un paraíso fiscal) mediante una fundación para niños enfermos. Dante lo metería en el Noveno Círculo de su Infierno por traidor.
Urdangarín, además aparece ligado a otros profesionales del espilfarro, del robo de la malversación o apropiación de dinero público como Rita Barberà, Francisco Camps, Juame Matas, que han protagonizado algunos de los mayores escándalos de corrupción de en España.

Ahora resulta que toda la culpa era de su socio, Diego Torres, profesor de ESADE, lo que dice mucho de la calidad de la clase profesoral en España. Y esto es porque elegimos a los profesores (que son, recordémoslo, los que forman a los ciudadanos de hoy y de mañana) sin tener en cuenta su valor moral. Obviamente Urdangarín ha dicho que la infanta Cristina no tenía ninguna responsabilidad. Puede ser, pero seguramente disfrutaba de lo lindo con los millones de su marido, sin preguntarse ni preguntarle cómo y de dónde los había sacado. algo un poco extraño para un matrimonio. Por cierto que ambos personajes ocupan puestos directivos en dos grandes empresas españolas: La Caixa y Telefónica. No sé qué competencias pueden aportar un deportista y una infanta, pero sí sé que cobran mucho dinero por sus funciones. Dinero que, evidentemente, no era suficiente. Como tampoco lo es el que reciben por sus cargos, perdón por sus genes, por estar emparentados con ese reducto del franquismo que es el rey.

Desde luego era de esperar. Urdangarín ha hecho exactamente todo lo que se espareba de él. Ha llegado el juzgado a pie, pero podía haber ido en coche, con un permiso excepcional del juez, si no lo hizo es porque sus asesores así se lo han aconsejado: daba mala imagen. Ha intentado adelgazar todo lo que pudo, para intentar dar pena y así salir en la portada del Hola acompañado por palabras como “visiblemente afectado, demacrado, etc.”, para dar pena a las marujas que siguen creyendo al cuento de hadas de la monarquía humana y campechana. Un cuento que obviamente ha reforzado el papel honrado del rey: todo el mundo jura y perhura que ha dicho al yerno de dejarse esos negocios de Noos, que lo ha apartado de la agenda real (pero ¿qué hacen aparte de aparecer o comparecer?) y que hasta lo ha tildado de “poco ejemplar”… como mínimo debería haber dicho “vergonzante” y “asqueroso”. Pero entonces debe tener muy poco poder el rey de España si no puede impedir que su yerno robe el dinero de aquéllos súbditos al que el rey dice defender y al que la Constitución dice que el rey representa. O bien el rey también miente.

Pero este es sólo otro intento más por salvar una monarquía anacrónica y cada vez más cuestionada, una institución que recuerda a Franco más que cualquier estatua del enano dictador. Pero además se trata de un caso de desigualdad frente a la ley. O creéis que el mentiroso Urdangarín va a tener un careo con su socio Torres, al que acusa de todos los males, para que éste le deje delante de todo el mundo como un mentiroso… yo no me lo creo. A caso creeis que van a llamar a declarar a la Infanta? Ciertamente no.

Por otro lado ¿qué podía hacer Urdangarín? Exactamente lo que hizo: presentarse como un pobre delgado y afligido, soltar un rollo delante de las cámaras (perdón, soy inocente, lo demostraré), culpar al plebeyo y villano (Torres) y salvar a la noble Infanta (Cristina)… ¡de película! No iba a culpar a la hija del rey. No iba a decir que era su culpa. Así que la culpa es del otro.

Pero no os preocupéis, que todo saldrá bien. No habrá repercusiones. El honor de la Casa (Ir)Real seguirá intacto, seguiremos llorando de lo guapos que son Felipe y Letizia y de lo bien que lo hacen (¿el qué? aparecer o comparecer), sobretodo cuando hablan de desempleo, mientras cobran por no hacer nada y cuando se van a la isla del Hierro a ver el volcán cinco minutos. Seguiremos pensando que el rey es campechano y que salvó a España de la monarquía (¿o de la democracia?), que los nobles son los buenos y los villanos los plebeyos (Urdangarín). Urdangarín no irá a la cárcel, no devolverá el dinero, y dentro de unos meses, por ejemplo, tras la Eurocopa de futbol y las olimpiadas y el Tour de Francia y el caso Contador etc. todo estará olvidado.

Una última cosa para todos aquéllos que puedan pensar que en cuanto italiano no tengo derecho de opinar sobre la monarquía. Yo pago mis impuestos en España, así que yo también contribuyo a mantener a la Familia Borbón. Otra cosa, cuando os quejáis por los precios que pagáis por los servicios de La Caixa o de Telefónica, pensad que si Cristina de Borbón e Iñaki Urdangarín no cobrasen lo que cobran por la cara quizás pagarías menos de banco y de teléfono. Yo, por cierto, no soy cliente ni de uno ni de otro. Los impuestos no puedo decidir dónde van, eso lo deciden los ignorantes que me gobiernan de acuerdo con las mafias, los lobbys, los curas y los monarcas, pero al menos no voy a alimentar con MI dinero a gente como Iñaki Urdangarín y Cristina de Borbón.

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