domingo, 15 de enero de 2012

SALVAR LA CARA

Tras el revuelo mediático que había causado el Follonero con su programa y tras las duras críticas llovidas sobre él (como en mi post), era inevitable que los asesores de imagen de Cayetano Martínez de Irujo etc. etc. le aconsejaran un lavado de cara.


Y este lavado de cara ha tenido lugar con gran pompa y con gran difusión mediática, y no sólo en aquella basura que son los medios dedicados al cotilleo, en cuyas páginas o programas el nombre del jinete (que no caballero) suena repetidamente.

La liturgia ha tenido lugar en aquella tierra lorquiana de dolores ancestrales, en la Andalucía de los señoritos y de las tierras ocupadas, bajo la forma de reunión entre el terrateniente y los tierratenidos, entre el que tiene, Cayetano, y los que son tenidos, los jornaleros, que no tienen más que sus brazos para trabajar.

No voy a entrar en detalle sobre lo acontecido, ya que un análisis pormenorizado de sus declaraciones y del asunto darían para un ensayo. Pero sí quiero destacar algo evidente, que a pesar de la excusatio non petita del interesado, se trata de un lavado de cara para salvar la cara (accusatio manifesta). Cayetano hace una demostración pública de arrepentimiento y todos quedan contentos: los medios lo ensalzan, por generoso y comprensivo (regala su tiempo sustrayéndolo a sus ocios y negocios y se deja fotografiar) y los jornaleros mismos se regocijan, por haber recibido un poco de atención y de publicidad de los medios y por haber gozado por un día de la atención de su amo, quien, delante de las cámaras les ha tratado de pares por un día. Amén de que nada cambie a partir del día después. Todo igual, como desde hace siglos.

Este lavado de cara le ha permitido a Cayetano construirse una imagen de amo bueno no sin la complicidad de unos medios de comunicación acríticos, siervos de los poderes de siempre (Iglesia-Monarquía-Gobierno-Capital).

Pero atención, dice Cayetano, con cierta cara dura, todo se quedará como está, pues así son las leyes y él las respeta. Poco importa que las leyes sean injustas. Cayetano puede fotografiarse sonriendo como un actor de Hollywood con los muertos de hambre, tal como hacen otras celebrities, pero dejar algo de lo suyo para los demás no se puede, ya que así son las leyes...y cambiar las leyes...para qué...mejor seguir acusando a los pobres de querer serlo que cambiar las leyes para acabar con la injusticia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario